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Cantando me eh de morir, cantando me han de enterrar, cantando me eh de ir al cielo o al infierno quizas

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jueves, 13 de junio de 2013

Me rompi de nuevo. Cai. Me acorde tarde que todo eso no era para mi, otra vez di la oportunidad de dejarme romper las alas. Tuve un día lindo, entretenido, escuela, pintura, liceo.. pero llego acá, te chusmeo y veo cosas que me hacen mal, y me rompo de nuevo. Maldita criatura sensible, con que facilidad puedo llegar a este estado, tengo que alejarme, esto siempre me lastima, y lo peor que nadie se da cuenta. Esta Julieta se siente abandonada, siente los ojos húmedos y se va a dormir.  

martes, 11 de junio de 2013

cronopio y la gente

¡Cuánto tiempo llevaba asi? Quizás nunca se había dado cuenta tanto como ahora, que su vida nunca iba a ser igual a los demás pares. Por más que intentara, nunca formaría parte de eso. Cada vez que intentaba ser  ‘normal’ se lastimaba, le sangraban las manos, le sangraba el alma.
Después de muchos intentos fallidos se dijo que esta vez sería la última. Tenía que cicatrizar su caballo de fuego interior. Le habría exigido cosas inhumanas, le había exigido que se venda, que sea todo eso que nunca seria. Siempre supo y tenía en mente que no podría formar parte de eso, de ese todo, del montón. Se dio por vencido, ya no intentaría ser una fama, y se acomodaría en su rol de cronopio.
Muchas veces este cronopio intento llevar una vida `similar’ a la de su entorno; hasta hubo veces que se parecía, te confieso. Pero en realidad, cada vez se parecía mas a esa cosa, se alejaba se su esencia, se alejaba de esa pequeña criatura que era; y no son pocos los efectos que esto le producía. Se daba cuenta que estaba atándose, oprimiéndose sus alas, o creo que casi cortándoselas.
Hubo tormenta y lluvia helada en sus ojos.
…Y si en realidad, el destino ya estaba marcado, y si todos esos intentos por ser similar a sus pares nunca funcionarían, porque definitivamente su destino no era ese?..
Había días que el cronopio sufría  intensamente estar en contacto, piel con piel, con esa sociedad tan diferente, en un entorno tan extraño , otros días se divertía intentando homogeneizarse con sus pares.  Le ponía algo triste encontrar tan pocas personas “parecidas” a él- tenia un día bueno y otro de terror.
…y  aunque sigue buscando su centro, su equilibrio, su orilla tranquila, se va adaptando al mundo, va encontrando el placer de estar vivo. Bueno, convengamos que ese “se adapta” es muy relativo.
Convengamos que nunca le intereso mucho formar parte de sus pares.
Convengamos que este cronopio esta desplazado de su quicio. 



miércoles, 22 de mayo de 2013

El mar del alma


Acrílico sobre lienzo - mayo 2013

Este es mi ultimo cuadro hasta la fecha, y confieso que es uno de los que mas me gustaron, es uno de esos en los que me senti haber pintando mirándome por un espejo el alma. y me senti feliz. de verdad. creo que logre mi objetivo, de llegar a representar ese mar interior, con su sinfin cosas.




sábado, 6 de abril de 2013

Como una lluvia de Paris


Esta vez es en serio, esta vez me convencí. Esta vez si que me voy a aferrar a mi yo interior, me voy a casar conmigo, y no voy a dejar que nada roce ni de lejos a eso. Esta vez, prometo salir a la calle sin llevar nada importante, solo quiero ver la lluvia caer. Solo quiero caer en brazos del sol, morir en algún poema, llegar a llorar por una canción, que cuando las ruedas bajen, y sienta que halla perdido todo, haya otra oportunidad para mi, siempre, siempre estén. Ya no quiero ser un humano insertado en un sistema robot, ya no quiero tener los zapatos sobre el cemento, quiero quitarlos y andar por tierra, por mar, y por cielo. Avenidas inmersas a perfume de jazmines, chicos jugando en las calles libres, felices, sin miedo. Quiero ver viejecitas sonriendo, mostrando sus cicatrices, de esas que deja la vida, pero orgullosas, como un trofeo, las quiero ver contando mil veces esas cosas que solo la gente grande recuerda, esas viejas historias de un verano en el 60`… Que al ver sus rostros surcados, sus ojos brillen como mil estrellas, que esos ojos me den mis vitaminas para vivir en este lugar tan extraño.
Ver envejecer a padre y madre, y que de placer encontrarlos asi, deteriorados físicamente, pero que su motor siga como cuando eran nuevitos. Quiero salir con un piloto amarillo, como esas películas viejas, a ver la lluvia caer. 



martes, 26 de marzo de 2013

Cafés pendientes



ALGO DIGNO DE HACER ACÁ EN NUESTRO PAÍS:
"Entramos en un pequeño café, pedimos y nos sentamos en una mesa. Luego entran dos personas.:
- Cinco cafés. Dos son para nosotros y tres "pendientes".
Pagan los cinco cafés, beben sus dos cafés y se van. Pregunto:
- ¿Cuáles son esos “cafés pendientes”?
Me dicen:
- Espera y verás.
Luego vienen otras personas. Dos chicas piden dos cafés - pagan normalmente. Después de un tiempo, vienen tres abogados y piden siete cafés:
- Tres son para nosotros, y cuatro “pendientes”.
Pagan por siete, se toman los tres y se marchan. Después un joven pide dos cafés, bebe sólo uno, pero paga los dos. Estamos sentados, hablamos y miramos a través de la puerta abierta la plaza iluminada por el sol delante de la cafetería. De repente, en la puerta aparece un hombre vestido muy pobre y pregunta en voz baja:
- ¿Tienen algún "café pendiente"?

Este tipo de caridad, por primera vez apareció en Nápoles. La gente paga anticipadamente el café a alguien que no puede permitirse el lujo de una taza de café caliente. Allí dejaban en los establecimientos de esta manera no sólo el café, sino también comida. Esa costumbre ya ha salido de las fronteras de Italia y se ha extendido a muchas ciudades de todo el mundo.






"El café pendiente" - Tonino Guerra, contó la historia de uno de sus directores Federico Fellini y Vittorio De Sica. Incidente que, según él, puede traer lágrimas a cualquiera.

Hay muchas maneras de ayudar y ser más solidario!

martes, 19 de marzo de 2013

Y por fin he encontrado el camino 
que ha de guiar mis pasos, 
y esta noche me espera el amor 
en tus labios. 

De cada mirada, por dios, 
ardía el recuerdo en mi interior, 
pero ya he desechado 
por siempre la fruta podrida. 


En la prisión del deseo estoy. 
y aunque deba cavar en la tierra 
la tumba que sé que me espera, 

jamás me vio nadie llorar así. 

Que termine un momento precioso 
y le suceda la vulgaridad, 
y nadar mar adentro 
y no poder salir. 

En la prisión del deseo estoy 
junto a ti. 

Y por fin he encontrado el camino 
que ha de guiar mis pasos, 
y esta noche me espera el amor 
en tus labios. 



domingo, 17 de marzo de 2013


Lo miro, fingió no verlo, pero no pudo resistir a caer en su red por mucho que se lo propuso. Fingió la mejor indiferencia que pudo, hasta trato de no mirarle muy a los ojos. Pero el frío  no entiende de esas cosas, obligando a esos extraños a , sin decir una palabra, someterse al abrazo mas fuerte que ni se imaginaban, de esos que parecen a los de dos personas que se quieren mucho, como el amor de un padre a un hijo, o una esposa a un marido. Y por un rato, que no podría recordar si fueron ratos, o horas, se envolvieron en esa magia que producen las cosas inesperadas, y hasta parecían estarse amando, y creo que ella estaba feliz. Estos cronopios de verdad que eran algo raros, pero juro que los envidie.
Èl la miro, le beso el cuello y rieron juntos.


jueves, 7 de marzo de 2013

Posibilidades de la abstracción


Trabajo desde hace años en la Unesco y otros organismos internacionales, pese a lo cual conservo algún sentido del humor y especialmente una notable capacidad de abstracción, es decir, que si no me gusta un tipo lo borro del mapa con sólo decidirlo, y mientras él habla y habla yo me paso a Melville y el pobre cree que lo estoy escuchando. De la misma manera, si me gusta una chica puedo abstraerle la ropa apenas entra en mi campo visual, y mientras me habla de lo fría que está la mañana yo me paso largos minutos admirándole el ombliguito. A veces es casi malsana esta facilidad que tengo.
El lunes pasado fueron las orejas. A la hora de le entrada era extraordinario el número de orejas que se desplazaban en la galería de entrada. En mi oficina encontré seis orejas; en la cantina, a mediodía, había más de quinientas, simétricamente ordenadas en dobles filas. Era divertido ver de cuando en cuando dos orejas que remontaban, salían de la fila y se alejaban. Parecían alas.
El martes elegí algo que creía menos frecuente: los relojes de pulsera. Me engañé, porque a la hora del almuerzo pude ver cerca de doscientos que sobrevolaban las mesas en movimiento hacia atrás y adelante, que recordaba particularmente la acción de seccionar un biftec. El miércoles preferí (con cierto embarazo) algo más fundamental, y elegí los botones. ¡Oh espectáculo! El aire de la galería lleno de cardúmenes de ojos opacos que se desplazabn horizontalmente, mientras a los lados de cada pequeñobatallón horizontal se balanceaban pendularmente dos, tres o cuatro botones. En el ascensor la saturación era indescriptible: centenares de botones inmóviles, o moviéndose apenas, en un asombrosocubo cristalográfico. Recuerdo especialmente una ventana (era por la tarde) contra el cielo azul. Ocho botones rojos dibujaban una delicada vertical, y aquí y allá se movían suavemente unos pequeños discos nacarados y secretos. Esa mujer debía ser tan hermosa.
El miércoles era de ceniza, día en que los procesos digestivos me parecieron ilustración adecuada a la circunstancia, por lo cual a las nueve y media fui mohino espectador de la llegada de centenares de bolsas llenas de papilla grisácea, resultante de la mezcla de corn-flakes, café con leche y medialunas. En la cantina vi cómo una naranja se dividía en prolijos gajos, que en un momento dado perdían su forma a cierta altura de un depósito blanquecino. En este estado la naranja recorrió el pasillo, bajó cuatro pisos y luego de entrar en una oficina, fue a inmovilizarse en un punto situado entre los dos brazos de un sillón. Algo más lejos se veían en análogo reposo un cuarto de litro de té cargado. Com curioso paréntesis (mi facultad de abstracción suele ejercerse arbitrariamente) podía ver además nua bocanada de humo que se entubaba verticalmente, se dividía en dos translúcidas vejigas, subía otra vez por el tubo y luego de una graciosa voluta se disersaba en barrocos resultados. Más tarde (yo estaba en otra oficina) encontré un pretexto para volver a visitar la naranja, el té y el humo. Pero el humo había desaparecido, y en vez de la naranja y el té había dos desagradables tubos retorcidos. Hasta la abstracción tiene su lado penoso; saludé a los tubos y me volví a mi despacho. Mi secretaria lloraba, leyendo el decreto por el cual me dejaban cesante. Para consolarme decidí abstraer sus lágrimas, y por un rato me deleité con esas diminutas fuentes cristalinas que nacían en el aire y se aplastaban en los biblioratos, el secante y el boletín oficial. La vida esta llena de hermosuras así.

Cortazar



martes, 26 de febrero de 2013

Después de las fiestas



Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,

qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo,

eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.





Julio Cortazar

...no me recuerda a nada,  simplemente  me gusta, ...

http://www.youtube.com/watch?v=dHdiKQXD1jU

Aplastamiento de las gotas





     Yo no sé, mirá, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones 
cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro qué hastío. Ahora aparece una gotita 
en lo alto del marco de la ventana, se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo 
y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. 
     Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes mientras le crece la barriga, 
ya es una gotaza que cuelga majestuosa y de pronto zup ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol. 
     Pero las hay que se suicidan y se entregan en seguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran, me parece ver la vibración 
del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. 
     Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

Julio Cortazar



Con este poema me gusta  mirar mi obra,  de una tarde lluviosa de esas   otoñales

sábado, 23 de febrero de 2013

Crea el hábito de levantarte temprano, siéntate en silencio, crea un pensamiento de paz, explóralo, piensa y reflexiona sobre él. Dirígete hacia el océano de silencio del ser y deja que ese pensamiento se internalice. 
Hoy propónete ser sencillo. Habla poco, escucha con atención.
Haz algo de forma incógnita por alguna persona cercana.
Come algo sencillo y lo más natural posible.
Dedica espacios de tiempo a “no hacer nada”, 
tan solo a contemplar, observar y a estar en el ahora.
Permite que la mente se abra a una sensibilidad 
más profunda y silenciosa.
Intenta apreciar cada escena y a cada persona tal como es, sin juzgar.
Por la noche, escribe tus descubrimientos y observa el estado de tu mente.




Me gustaria conocer  su autor, pero de donde lo extraje no lo habían puesto
saludos!

martes, 5 de febrero de 2013

bailemos


Un paso mas cerca, volve, seguime, tene cuidado con pisarme, este ritmo es fuerte en ocasiones, por favor seguilo, no te pierdas, apurate, para para, ahora tenes que bajar, las aguas calmaron, tranquilo, pero igual seguime, es menester. No te pierdas, abrázame fuerte, duespues corre, no me tengas miedo, solamente te quiero asustar, pero no pasa nada.. tenes que seguir el baile, no podes bajarte nunca, eso significaría rendirte, renunciar, no no, no se baje usted, déjelo para un pobre corazón agobiado.  Aca todos a bailar, que la danza no termine, yo quiero verte lucir. Todos están esperando ver como te moves, todos quieren ver como te desenvuelves en este ritmo. Es momento de mostrar las cartas, ahora si, todos están como lobos esperando que caiga su presa, por eso tenes que moverte rápido y con cuidado, podes caer. De eso se trata todo, y lo fundamental esta siempre en vos. Un paso en falso quizás se puede corregir, pero ya un camino en la era esta jodido viejo!.  
Cosas casas..
chau


jueves, 17 de enero de 2013

el error de las causas imaginarias


El error de las causas imaginarias
Tomemos el sueño como punto de partida: a una determinada sensación, producida, por ejemplo, por un cañonazo disparado a lo lejos, se le imputa retrospectivamente una causa (con frecuencia, toda una pequeña novela cuyo protagonista es, naturalmente, la persona que esta soñando). Entre tanto, la sensación perdura en una especie de resonancia: espera, por así decirlo, que el instinto de causalidad le permita pasar a primer plano, ahora ya no como algo que se ha producido por azar, sino como algo que tiene un “sentido”. El cañonazo se presenta entonces de un modo causal, en una aparente inversión del tiempo. Lo posterior, la motivación se vive antes a menudo adornada a menudo por cien detalles que transcurren de una forma fulminante, mientras que el estampido es algo que sucede después..
¿Qué ha sucedido? Que las representaciones que fueron generadas por una determinada situación son erróneamente concebidas como su causa.
Lo mismo hacemos, efectivamente, cuando estamos despiertos. La mayoría de nuestros sentidos generales –todo tipo de obstáculo, opresión, de tensión y de explotación de juego y de contra juego de los órganos, especialmente el estado del nervio simpático – excitan nuestro instinto de causalidad: queremos disponer de una razón que nos explique por qué nos encontramos de este y de aquel modo, por qué nos sentimos bien o mal. Nunca nos basta con dar por sentado el hecho de que nos encontramos de este y de aquel modo: no aceptamos este hecho, no tomamos conciencia  de él hasta que no le hemos asignado un tipo de motivación.
La memoria, en que tales casos actúa sin que tengamos conciencia de ello, rememora estados anteriores de la misma especie, junto con las interpretaciones causales que van vinculadas a ellos, pero no su causalidad. Por supuesto que la creencia de que las representaciones, los procesos conscientes concomitantes han sido las causas es también rememorada por la memoria. Se produce de este modo a una habituación  a una interpretación casual determinada, que en realidad obstaculiza que se averigüe la causa y que incluso lo impide.
Explicación psicológica de lo anterior. Reducir algo que nos es desconocido a algo que conocemos alivia, tranquiliza y produce satisfacción, suministrando además una sensación de poder.  Lo desconocido implica peligro, inquietud, preocupación; el primero de nuestros instintos acude a eliminar  a esos estados de ánimo dolorosos. Primer principio: es preferible contar con una explicación cualquiera que no tener ninguna. Como en el fondo sólo se trata de querer liberarse de representaciones opresivas, no s es nada riguroso a la hora de recurrir a los medios para conseguirlo. La primera representación que nos permite reconocer que lo desconocido nos es conocido produce tanto bienestar que la consideramos verdadera al punto. Prueba del placer (“de la fuerza”) como criterio de verdad.
De este modo, el instinto de causalidad está condicionado y es excitado por el sentimiento de miedo. La pregunta relativa a la causa no debe dar como respuesta, en la medida de lo posible, una causa cualquiera, sino un determinado tipo de causa.  Una causa que tranquilice, que libere y que alivie. La primera consecuencia de esta necesidad es que determinamos que la causa es algo que ya conocemos, que ya hemos vivido, que se encuentra grabado en nuestra memoria. Queda excluido como causa lo nuevo, lo no vivido, lo extraño. En consecuencia lo que buscamos como causa no es sólo un tipo de explicación, sino un tipo escogido y privilegiado de explicitación: la que de un modo mas rápido y frecuente elimine el sentimiento que produce lo extraño, lo nuevo, lo no vivido, es decir, las explicaciones mas habituales.
La consecuencia es que cada vez va adquiriendo una mayor preponderancia una forma de determinación  de causas, ya se va concretando en un sistema y que finaliza destacándose como dominante, es decir, que acaba excluyendo sin  mas otras causas y otras explicaciones. El banquero piensa inmediatamente en el “negocio”, el cristiano en el “pecado”, y la muchacha en el amor.




Fragmento de EL OCASO DE LOS ÍDOLOS – Friedrich Nietzsche

jueves, 25 de octubre de 2012

eternos viajes!


Sorprendente vida la mía. Me emociona el solo hecho de tener todas las cosas, que no son cosas, mejores de la vida. Me gusta tener un ratito para mirar el cielo, o quizás una nube, me gusta eso de poder levantarme y disfrutar tomar mi café de todas las mañanas, escaparme por los lugarcitos más recónditos, contar mil veces lo mismo, bailar, tomar hasta decirle a tu amiga ‘estoy en cualquiera’, llorar por una canción, decir cosas sin sentido, reírse, gritar. Mirarte, pasar siempre por una casa para oler sus jardines de jazmines, dejar de pensar en la vida como una carrera para llegar primero a una meta, sino verla como un eterno viaje., un viaje donde tenes que llevar solo lo fundamental, no te cargues con cosas que su ausencia no te afectara, cárgate el bolso con cuotas de amor, de felicidad, de fe. Siempre deja la maleta entreabierta, podes encontrar cosas nuevas en el camino que van a mover tu felicidad. Siempre, siempre, viaja cómodo, ponete lo que te guste, pero que te permita saltar, moverte, abrazar, girar. Y no te olvides de regalar risas, a nadie le hace mal, y quizás podes llegar a alegrarle el viaje a alguien, aunque sea por un ratito. Compartí dudas y certezas, compartí tu cabeza, abrila y mostrasela al mundo, que ella enamore, que logre seducir con su presencia. Relajate. Apaga el celular, Camina descalzo, cambia las cosas de lugar, conoce lugares, besa, enamorate de la vida todos los dias